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Perfecta

(Música para acompañar tu lectura)

 

Quisiera regalarte algo en recompensa por haberme querido tanto, aun no se qué. Recuerdo cuando aun éramos gusanos tratando de sobrevivir a un pié frío y firme; jamás nos alcanzó, reímos y reímos hasta que nos dolió la panza. Después nacieron nuestros pies y creímos que estaríamos de pie para siempre, con el tiempo aprendimos a correr y ahora te agradezco el haber estado conmigo, no soy un mal agradecido, te guardo un campito en mi memoria, modesto, el cual, cuando me siento solo, visito. Hoy lo quiero decorar.

Los pasos, se convirtieron en un trote errático, que nos llevó por ahí. Con la experiencia y el hastío que sentimos del suelo aprendimos a volar, nos lanzamos juntos al acantilado, la mañana era tan fría como el miedo que sentía en la garganta cuando llegamos a la orilla. Cerré los ojos y confié en ti. Ambos volamos con el cierzo de la melancolía de saber que no siempre sería así.

Mi obsequio será sencillo, no tengo mucho que dar, tu sabes que a veces me faltan las palabras y con frecuencia no las sé acomodar, pero quiero hacerte sentir especial. No te preocupes, procuraré no hacer mención de tu nombre y te diré perfecta por antonomasia-comodidad.

En el rinconcito donde vives dentro de mi memoria te voy a llevar un pequeño plato de cereal, un poco de salmón y un vasito de miel sideral. No sé si te vaya a gustar, pero no supe que más te podría regalar.

Corpse Keeper

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